
La cirugía de aumento de pecho es común en mujeres, pero también lo es el explante mamario, cuando ya no estamos convencidas con el resultado. Te contamos cómo funciona el proceso de quitar un implante y qué resultados puedes esperar.
La explantación de prótesis, o explante, es una cirugía que permite extraer los implantes mamarios, así como la cápsula fibrosa que el organismo ha formado alrededor de la prótesis. No hay que confundir esta cirugía con la reducción de pecho.
Si estás pensando en quitarte los implantes mamarios, seguramente te sientas identificada con alguno de los siguientes motivos:

La cicatriz por explantación es una incisión de unos 3-4 cm que se realiza idealmente sobre la cicatriz original. Esta puede ser inframamaria, periareolar o transaxilar, entre otras, según la técnica empleada. El resultado también depende de las características de la piel de la paciente, de sus hábitos y de la presencia o ausencia de cápsula fibrosa.
Durante los primeros días, la cicatriz tras un explante suele estar un poco inflamada y presentar sensibilidad y tirantez. A lo largo de las siguientes semanas, debería cerrarse y cambiar a un tono más claro. Tras el año de la intervención, las incisiones se vuelven planas y casi imperceptibles, aunque depende de cada caso.
La cirugía de extracción mamaria puede requerir hospitalización, pero el proceso no es tan doloroso como la intervención de aumento de pecho. Durante la primera semana, hay que guardar reposo relativo. A partir de entonces, la paciente ya puede reincorporarse a la vida cotidiana, aunque no podrá hacer ejercicio físico ni actividades de alta intensidad hasta la tercera semana.

Existen varias soluciones para repulpar y reafirmar el pecho tras una cirugía de explantación y así obtener unos resultados firmes:
Existen distintos motivos para someterse a un explante mamario, desde razones de salud hasta cuestiones estéticas, pero todas ellas tienen algo en común: el explante mamario no es solo un procedimiento quirúrgico; para muchas mujeres, es un camino de vuelta a la comodidad y a la identidad propia.
