
El uso de ácidos puede estimular la regeneración celular de las pieles más secas dañadas por el frío de los meses de invierno. Ahora bien, no todos los ácidos son iguales ni se utilizan con la misma finalidad.
El frío puede pasar factura a nuestra piel. Con la llegada del invierno, la dermis sufre las consecuencias del viento, del descenso de las temperaturas y de una menor exposición a la luz solar. Los capilares se contraen, lo que hace que la piel se vuelva más vulnerable y esté más expuesta a la sequedad y las grietas.
El cuidado de la piel es fundamental para protegerse de los efectos del frío. Para ello, el ácido hialurónico ayuda a combatir la deshidratación cutánea durante la época más gélida del año. Sin embargo, no es el único ácido que se utiliza en cosmética: estos compuestos químicos también sirven para exfoliar, atenuar las arrugas e iluminar la piel. Y aunque existen tratamientos domésticos eficaces, conviene ponerse en manos de un profesional para obtener mejores resultados.

Los ácidos en cosmética son compuestos químicos y naturales que estimulan la producción de colágeno y la regeneración celular, lo que mejora el aspecto de la piel. Gracias a sus propiedades hidratantes y exfoliantes, los encontramos en productos diseñados para tratar afecciones cutáneas como la sequedad, el acné o las arrugas.
Tras hacer una evaluación del estado de salud de tu piel, el profesional puede recomendar el uso de los principales ácidos cosméticos:
Los ácidos promueven la renovación celular, por lo que son ideales para exfoliar la piel y eliminar las células muertas. Esta exfoliación también ayudará a que la piel absorba mejor otros ingredientes.
La hidratación promovida por el uso de ácidos cosméticos hace que la piel se vuelva más resistente a agentes externos, como el sol, el frío, las bacterias o la contaminación.
La flacidez de la piel también puede combatirse mediante el uso de ácidos, pues estos estimulan la producción de elastina y colágeno. El resultado es una piel más firme y luminosa.
Los ácidos también se utilizan como antioxidantes. Son especialmente recomendables para tratar el acné. No solo ayudan a reducir la inflamación de la piel, sino que también abren los poros para prevenir la reaparición del acné.
En cosmética, el uso de ácidos puede ayudar a combatir signos del envejecimiento, como las arrugas y las líneas de expresión, precisamente, por sus propiedades hidratantes, exfoliantes y estimuladoras del colágeno.
Además, los ácidos son ideales para eliminar las manchas de la piel, ya sean causadas por acné, melasma, hormonas, hiperpigmentación vascular o exposición solar. Pueden inhibir la producción de melanina, lo que ayuda a aclarar la dermis.

La llegada del invierno es la época ideal para hacerse tratamientos con ácidos. En Atlántida Clínica Estética, ofrecemos el Winter Renewal Ritual con un 65% de descuento, durante enero y febrero. El tratamiento incluye limpieza facial, renovación dérmica personalizada, mascarilla oxigenante, crema renovadora, protección solar y sesión de presoterapia corporal.
Eva Penela
Coordinadora Clínica Estètica Atlàntida
